jueves, 23 de mayo de 2013

Huevos rancheros variación 1

Huevos rancheros
Los muy típicos y mexicanísimos huevos rancheros. Son una verdadera delicia y son más que un desayuno, son todo un almuerzo. De modo que quedan fuera del común "desayunamos y nos vamos". Se trata más bien de un almuerzo que requiere tiempo para preparar y degustar. Forman parte de un espacio de convivencia con la familia o los amigos. 
Si bien hay muchas formas de prepararlos, lo típico es un par de huevos estrellados puestos sobre una tortilla frita y bañados con una salsa comúnmente roja. Hasta allí los generales pues hay variaciones posibles según los gustos y estilos. Aquí presentaré lo que a mi parecer es la combinación perfecta y que, claro, responde a mi gusto personal pero, en verdad les sugiero que lo prueben aunque sea una vez así y que me comenten sus impresiones. Van los cuatro elementos básicos descritos por separado pues alguito se puede decir de cada uno de ellos: tortilla, huevos, queso y salsa.
Sobre las tortillas a utilizar se puede decir que es mucho mejor utilizar tortillas hechas a mano, pero como cada vez es más difícil encontrarlas, se pueden utilizar tortillas de paquetito o de tortillería. La idea es que, entre más frescas sean su sabor es mejor. Modo de preparación: En una sartén hay que poner a calentar un poco de aceite de olivo o de su preferencia. Calentar el aceite a que cubra toda la superficie de la sartén. Se pone una tortilla extendida y queso sobre ella, se tapa con otra tortilla. Cuando la tortilla de abajo ya doró, se voltea todo a que se dore la otra tortilla. El queso se funde un poco. Ya doradas las tortillas se sacan y se bañan en la salsa y se emplata.
Sobre los huevos: La recomendación es comprar huevo de gallina alimentada de modo natural, en casa utilizamos los huevos "Veggetarian". Tienen que estar, de preferencia, frescos y si los sacas del refrigerador atemperarlos con agua tibia. El asunto es que no estén fríos a la hora de prepararlos. Una vez atemperados, poner una sartén, de preferencia de teflón y calentar en ella aceite de maíz o de soya. Debe ser una muy generosa cantidad de aceite para que el huevo se pueda freír de modo parejo. Partir el huevo y vaciarlo en un molde sin romper la yema, aquí usamos uno de esos moldecitos para gelatinas individuales. Cuando el aceite está tibio, no debe estar hirviendo pues el huevo haría burbujas, se vacía el huevo en la sartén con cuidado para no reventar la yema. Con una palita se baña con aceite la parte de arriba del huevo. Si se sigue este procedimiento, cuando la clara ya está completamente cocida la yema estará tierna (líquida y tibia). Sacar el huevo y escurrir el exceso de aceite y ponerlo sobre la quesadilla extendida que previamente se emplató. repetir el procedimiento con un segundo huevo si así se desea. A mi me encanta poner en ese momento sal y pimienta negra sobre la superficie de las yemas. Ahora se bañan con la salsa hirviendo o muy caliente. Con esto, si algo no hubiera quedado bien cocido se termina de cocer con el calor de la salsa.
Sobre la salsa: Hay una infinidad de salsas pero para este platillo les compartiré una salsa que le añade un sabor muy especial a todo el conjunto. Prácticamente, la salsa es el secreto de este almuerzo. Preparado: En un comal, se asa un diente pequeño de ajo y un cuartito de cebolla separadas sus capas, con el objeto de tener esos "quemaditos" que integran el sabor de lo ahumado a la salsa. Ya asados se meten a la licuadora con un puñito de sal de grano y un poco de pimienta. En el mismo comal se ponen 4 jitomates saladet (guajillo) a que se asen y un chile de árbol y dos chiles mirasol (o nopalero). Es importante no apartarse del comal porque el chile se asa muy rápido. Cuando los chiles estén asados se integran a la licuadora. Al estar asados los jitomates por todos sus lados apagar el comal, tomar un jitomate y partirlo en cuarterones e integrarlo a la licuadora para licuar bien lo que ya está allí. Licuar. Cuando ya está muy bien licuado se integran los otros tres jitomates partidos en cuarterones y se prende y apaga unas tres veces la licuadora para que los jitomates recién integrados sólo se trituren y no se licúen. Se vacía todo en una cacerola y se mantiene a fuego bajo para mantenerla caliente en lo que se preparan los huevos y la quesadilla. Esta salsa se puede preparar con antelación a todo el proceso y además es muy sabrosa para muchos otros guisos.
Sobre el queso: De preferencia queso de morral de la región de Lagos de Moreno Jalisco, aunque cualquier queso adobera puede servir a estos fines. Es importante saber que los quesos de maduración o demasiado frescos no son buenos para este platillo.

Recomendaciones: 
  • A la hora de preparar la quesadilla se le puede integrar unas rebanadas de jamón.
  • Después de comer este platillo repose y disfrute, no haga actividades intensas pues es un platillo pesado. Recuerde, es más un asunto de compartir.
  • Es magnífico después de hacer ejercicio intenso mientras se comparte la charla las aventuras deportivas o de lo que guste con la familia y amigos.
  • Es muy sabroso acompañarlos de frijoles guisados de algún modo.

INGEDIENTES:
Tortillas
huevos
jitomates saladet
cebolla
ajo
chile de árbol
chile mirasol o nopalero desvenado y semillas
queso adobera

 Que los disfruten, provecho!!!

2 comentarios:

  1. Wow, qué delicia para domingo en la mañana :9

    Para mí con la yema bien frita, por favor!

    Un abrazo!! Y qué padre blog tienes!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias Alondra, esperamos seguir inspirando al buen comer :-)

    ResponderEliminar

;